VLADIMIR CORTÉS
Mi vida antes de la medicina era un caos, yo creía que estaba bien pero realmente tenía muy malos hábitos, mala relación con mi entorno, creía tener la razón y pensaba que estaba actuando bien, hace más de 20 años en una empresa escuche a un jefe, me nombro por primera vez el yagé, recuerdo mucho sus palabras donde me decía “chinito usted que siempre ha sido verriondo debería ir a tomar yagé a descubrirse” desde hay quedo esa semilla en mí, pasaron muchos años no indague nunca del tema hasta que un día mi amigo miguel que ya había vivido varias experiencias con la medicina ancestral indígena me comento, pasaron horas hablando y escuchándolo sobre el tema, que me causo más bien curiosidad, pero yo sabía que lo que él me estaba hablando me iba a servir mucho.
me di la posibilidad de vivir la primera experiencia en el año 2019, quede bastante impactado de como se vive una ceremonia con los taitas, me hizo empezar de nuevo desde cero un descubrimiento de mí, con más autenticidad y por eso los otros aspectos de mi vida se fueron equilibrando poco a poco, es un caminar y un descubrir, donde seguimos aprendiendo a diario con más tranquilidad, sé que hay cosas que puedo cambiar y otras que simplemente aceptare día a día. Las medicinas ancestrales tienen el legado de vivir bien en conciencia y armonía con todo nuestro entorno son un patrimonio de la humanidad desde mi sentir es la guía, es la bitácora, es el descubrir, el amor y el compromiso de contagiar a nuestras familias y a las personas que nos rodean, seguiré sumando conocimiento investigación y exploración en mí proceso ya que en cada ceremonia siempre vivo algo nuevo.

